Rossi imparable ante Sete en Sepang

El Gran Premio de Malasia confirma que no es bueno enfadar a Rossi. Si su talento se desborda en la tranquilidad y la diversión, hechido de rabia es más temible todavía. El incidente protagonizado en Qatar despertó su lado más oscuro. A Sete, al que acusa de chivato, ni un palabra. Él habla en la pista. Y vaya si habló. Junto a él, Biaggi sube al podio cuatro carreras después, y Barros salva el orgullo de 'las alas doradas'.

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