 Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) recuperó su lugar en el podio y la sonrisa al adjudicarse la victoria en el Gran Premio de Qatar que se disputó hoy en el circuito de Losail, a pesar de la presión a la que le sometió durante buena parte de la carrera el estadounidense Nicky Hayden (Honda RC 211 V)
Nada más darse la salida fue el australiano Stoner el que comenzó liderando la carrera, seguido muy de cerca por el estadounidense Nicky Hayden y los italianos Valentino Rossi y Loris Capirossi, que se vio superado por el campeón mundial antes incluso de concluir el primer giro.
Stoner, que sorprendió a todos por su pilotaje fino y efectivo sobre la MotoGP, categoría en la que es un recién llegado, como Pedrosa y alguno que otro más, aguantó en cabeza de carrera hasta el noveno giro, mientras que por detrás comenzó a resaltar la figura de Rossi, como no podía ser de otra manera, que sin prisa pero sin pausa fue dando buena cuenta de todos sus rivales hasta colocarse tras el rebufo del australiano.
Rossi volvió a ser el de siempre En el décimo giro fue cuando el siete veces campeón del mundo decidió asaltar el liderato de la carrera y hacer la primera prueba para romper el ritmo de sus rivales y marcharse, pero en esta ocasión el americano Hayden estuvo muy pendiente y en cuanto se percató del tirón del italiano adelanto a Stoner y se marchó tras él para intentar buscar su primera victoria de la temporada y el sexto podio consecutivo.
En el transcurso del decimosexto giro el ritmo impuesto por Rossi y Hayden había roto el grupo de cabeza y sólo otro italiano, Loris Capirossi, tuvo ganas y arrestos suficientes para marcharse en busca de sus oponentes, de los que llegó a estar muy cerca, aunque nunca estuvo en disposición de pugnar por mejorar su tercer puesto.
La lucha por la victoria iba a ser cosa de Rossi y Hayden, que se puso al frente de la prueba en la decimonovena vuelta, pero Rossi no quería otra cosa que no fuese la victoria, tras su pequeño desastre de Jerez y le adelantó nuevamente para forzar una vez más el ritmo y abrir el hueco suficiente para sumar su primera victoria de la temporada. La crisis de las "vibraciones" estaba, por ahora, aparcada.
Gibernau, quinto y Pedrosa, sexto Con Rossi y Hayden en los dos primeros peldaños del podio el tercero quedó para Loris Capirossi, que no tuvo mayores problemas, mientras que Casey Stoner aguantó el tipo como pudo frente a los veteranos de la cilindrada y logró la quinta plaza, al no poder aguantar los envites del español Sete Gibernau (Ducati Desmosedici) en las tres últimas vueltas.
Gibernau, que estuvo con los hombres de delante hasta la primera mitad de la carrera, se quedó descolgado en la segunda y esperó paciente su oportunidad para llegar lo más arriba posible, pero con la necesidad de sumar sus primeros puntos tras el abandono de Jerez.
Al ver que el ritmo de Stoner perdía fuelle en las últimas vueltas, Gibernau decidió pasarlo a tres giros del final y aguantó ahí hasta la bajada de la bandera de cuadros para ser cuarto.
Detrás de ellos y durante buena parte de la carrera estuvieron dos pilotos latinos, el italiano Marco Melandri y el español Daniel Pedrosa, ambos pilotos de sendas Honda RC 211 V y entre los dos no hubo absolutamente ninguna contemplación. Por momentos, se adelantaron en varias ocasiones a cada vuelta, incluso en el giro final, en el que Pedrosa acabó doblegando a su rival como antes había hecho con Toni Elías (Honda RC 211 V).
Doblete de Bautista y Lorenzo en 125cc y 250cc respectivamente
 Álvaro Bautista y Jorge Lorenzo han repetido en Qatar el éxito de la primera carrera del Mundial en Jerez. Los dos españoles, referencia de sus categorías, consiguieron el triunfo en el circuito de Losail en las categorías de 125 cc. y 250 cc., respectivamente. El primero realizó media carrera en solitario, mientras que el mallorquín batió en un durísimo pulso a Dovizioso.
"Ha ganado el mejor", declaraba Roberto Locatelli mientras Jorge Lorenzo tocaba una guitarra imaginaria a modo de celebración, chupa chups, en boca. No hay dudas, todos lo asumen. El mallorquín es la referencia de la categoría, no ya sólo por su pleno de victorias (dos de dos) sino por su forma de ganar. Tranquilo, sereno, con la cabeza fría, mentalidad ganadora y sapiencia en sus movimientos. Libró una batalla hasta el último metro con Andrea Dovizioso que otrora le habría desquiciado. En 2004 ambos pilotos llegaron empatados a tiempo a la meta y la victoria la decidió la mejor vuelta rápida en carrera. Fue la llegada más apretada jamás vista. Sólo Álvaro Bautista podía romper una mala racha que duraba ya cuatro años (56 carreras), y lo consiguió. El talaverano, en un momento de forma espléndido, ganó su segunda carrera consecutiva en el octavo de litro, algó que no sucedía desde 2002, cuando Arnaud Vincent se impuso en Donington Park y Sachsenring. Baustista tiene una calle con su nombre en San Martín de Justa (Talavera), pero a este paso el alcalde va tener que plantearse el dedicarle una avenida. Con un guión calcado al de Jerez, el piloto de Aprilia se escapó, no miró atrás, tiró hasta la extenuación y saboreó la gloria del triunfo. No hizo una buena salida, pues desde la 'pole' bajó hasta la séptima plaza. "Me lo he tomado con calma, he salido con neumáticos duros", explicaba en el parque cerrado. Dos vueltas le bastaron para marcar vuelta rápida y ponerse primero. Cada día se siente más cómodo en el liderato. Vuelta a vuelta fue aumentado su ventaja, al mismo tiempo que amplía su dominio en la categoría privando a los demás pilotos de las típicas carreras de 125 cc. en pelotón. Su ritmo era mejor que el de sus rivales y ni siquiera el desgaste de las gomas mermó su rendimiento. Y pudo ser completa la felicidad si Sergio Gadea, compañero suyo, hubiera sido segundo.
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