Ya sabe Casey Stoner cuál debe ser la rutina a llevar en cada carrera a la vista de los resultados. Problemas técnicos en el avión que lo debía trasladar a Qatar le hicieron llegar a los entrenamientos del jueves de puro milagro. Llegó pasadas las ocho de la mañana, repuso fuerzas en el coche camino del circuito y a marcar el mejor tiempo en los primeros libres. A ello hay que sumar unas décimas de fiebre. Pero el australiano se revolvió contra la febre, el cansancio y la falta de sueño para lograr, en su segunda carrera en la categoría, su primera 'pole' en MotoGP (1:55.683). De ganar la carrera, Stoner se convertiría en el piloto más joven en hacerlo con 20 años y 174 días, arrebantando tal honor a Freddie Spencer que en 1982 ganó en Bélgica con 20 años y 198 días. Dani Pedrosa también podría protagonizar esa hazaña.
Stoner ha demostrado mantener un buen ritmo durante todo el fin de semana y arrebató el mejor tiempo a Loris Capirossi. El italiano dominó los entrenamientos oficiales, pero en su "vuelta de la muerte" no pudo con el joven australiano y saldrá segundo. Su puesto confirma que Bridgestone ha superado los problemas en un circuito que no le iba nada bien. La primera línea la completa un sensancional Toni Elías, que protagonizó una salida de pista, probó varios neumáticos y que no marcó un tiempo mejor porque en su vuelta rápida, incomprensiblemente en la recta de meta miró hacia atrás. Eso sí, tiene mérito ser tercero convaleciente de una fuerte gastroenteritis. Saldrá delante de Valentino Rossi, curiosamente, piloto al que mandó al suelo en la primera curva en Jerez.
Con una temperatura sobre el asfalto de 45ºC, Dani Pedrosa esperó hasta casi el final de la sesión para su intentona. Coger el ritmo y aclimatarse a una pista poco conocida para él eran sus principales cometidos. En los libres de por la mañana sufrió una espectacular caída, afortunadamente sin consecuencias. En los oficiales volvió a mostrar que va de menos a más y fue mejorando sus tiempos hasta finalizar quinto. Su Honda fue 9 km/h más rápida que la Yamaha de Rossi, que reconoció haber superado muchos de sus problemas de vibraciones en el tren delantero de su moto pero que fue casi 70 décimas más lento que el español, que volvió a ganarle. A Sete Gibernau no le dio tiempo a dar una última vuelta con la goma de calificación y simplemente salió a probar reglajes de su Ducati y saldrá séptimo.
Fuente: elmundo.es