 El piloto español Daniel Pedrosa, quien debutó en MotoGP con un segundo puesto en el Gran Premio de Jerez, aseguró que Qatar "será una carrera difícil", tanto por los competidores como por el clima y el circuito, aunque insistió en que seguirá dando el "máximo" de sus posibilidades
"Creo que será una carrera difícil, porque en Jerez muchos de los mejores pilotos tuvieron problemas y aquí no se conformarán con esa situación, así que creo que van a apretar fuerte para volver a la posición que tenían a finales de la temporada pasada", aseguró el triple campeón mundial.
A la dura competencia de los pilotos se suma el calor y el terreno arenoso, que pondrán las cosas más difíciles a Pedrosa. "En este circuito hace mucho calor y eso complica las cosas y aunque no va a ser lo mismo que otros años por el cambio de fechas de la carrera, el principal problema continuará siendo la arena que suele haber en la pista, que condiciona mucho el rendimiento de los neumáticos" comentó.
Esta vez, Pedrosa no ha tenido tiempo para entrenar y memorizar las curvas de Qatar, lo que convertirá la carrera en todo un reto para el español. "Será más difícil para mí, porque tendré que aprenderme el circuito con esta moto, ya que no hemos hecho entrenamientos aquí en invierno, y buscar la puesta a punto correcta en mucho menos tiempo que en Jerez, donde tuvimos tres días de entrenamientos dos semanas antes de la carrera", lamentó el piloto.
Pese a todo, Pedrosa continúa asegurando que piensa ir "poco a poco, paso a paso", pero con el claro objetivo de dar siempre "el máximo" de sus posibilidades.
Pruebas nocturnas
Una serie de pilotos, integrantes de la comisión de seguridad, como es el caso de los italianos Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) y Loris Capirossi (Ducati Desmosedici) y el estadounidense Kenny Roberts (KR 211 V), probarán el jueves por la noche la iluminación de la pista.
Será sólo una toma de contacto de los pilotos con la conducción nocturna al más alto nivel, pero escasamente afrontarán la recta principal del circuito, de poco más de un kilómetros de longitud (1.068 metros), y las tres primeras curvas del trazado para poder valorar si es factible realizar una competición con motos tan potentes como las suyas con luz artificial, pero que para la ocasión harán con motos de serie de sus respectivas fábricas.
El esfuerzo realizado por los organizadores de la prueba qatarí es claro, necesitan saber si es posible una carrera de MotoGP bajo miles de vatios de luz, pues su intención con el tiempo -en unos dos años- es convertirse en la única prueba puntuable del Mundial de motociclismo que se disputa de noche. Todos los pilotos asistentes a la conferencia de prensa habitual de los jueves, en este caso Loris Capirossi, Daniel Pedrosa y Toni Elías, coincidieron al afirmar sobre esa posibilidad que no será fácil, lo cual no quiere decir que no sea posible, aunque en cualquier caso hará de esa carrera una prueba muy difícil.
En cuanto a la carrera de Qatar, Toni Elías afirmó que Losail no le gusta. "Cambia mucho y es difícil encontrar una buena puesta a punto y, además, no he podido rodar nada durante el invierno en él y eso me hace partir con una cierta desventaja". El circuito Losail se encuentra a unos 20 kilómetros de Doha y representó una auténtica novedad por ser la primera prueba que tenía por escenario un país del Medio Este y que se construyó en un tiempo récord con un coste de 58 millones de dólares y unas infraestructuras que cumplen con los más estrictos estándares de calidad y seguridad.
El circuito, de 5.380 metros, está formado por una serie de curvas enlazadas que requieren una elevada velocidad de paso. En su recta principal, de 1,068 Km, se alcanzan velocidades máximas de 330 Km/h. Sus 16 curvas, 10 de derechas y 6 de izquierdas, de ahí que sea tan importante lograr una buena puesta a punto de la parte delantera de la moto, precisamente en donde tiene mayores problemas, sin solucionar, el campeón italiano Valentino Rossi. Fuente: elmundo.es |