 Tras protagonizar una salida espectacular, en la que pasó del séptimo al tercer puesto en apenas unos segundos, Fernando Alonso se quedó a un paso de sumar su segunda victoria consecutiva de la temporada en el Gran Premio de Malasia
El asturiano acabó en segunda posición una carrera ganada por su compañero de equipo, el italiano Giancarlo Fisichella, quien dedicó el triunfo a un amigo de la infancia recientemente fallecido. El británico Jenson Button (Honda) acompañó a Fisichella y Alonso en el podio de Sepang, donde predominaron las nubes durante toda la carrera pero no llegó a llover, apenas unas gotas intermitentes. Tras la segunda prueba del año, el español de Renault aumenta su ventaja al frente del Mundial, en el que suma 18 puntos frente a los 11 de Michael Schumacher (Ferrari) y de Button.
Fisichella, que salió desde la 'pole position', aguantó con entereza el acoso de Alonso y Button en una carrera que se quedó sin el concurso de Kimi Raikkonen (McLaren) en la primera vuelta, tras una colisión con el Red Bull de Christian Klien. Schumacher, que partió desde la decimocuarta plaza de la formación de salida, concluyó en sexto lugar, a casi 44 segundos del ganador.
El alemán de Ferrari no pudo superar en las últimas vueltas a su compañero de equipo, el brasileño Felipe Massa, que acabó en quinta posición después de protagonizar una brillante remontada desde el último puesto de la parrilla de salida. Son los primeros cuatro puntos de Massa en el Mundial de pilotos.
Juan Pablo Montoya (McLaren) se coló entre el Honda de Button y los dos Ferrari, pero se quedó a medio minuto del podio. El colombiano, quinto en Bahrein, mantiene la regularidad que le falta a su compañero Raikkonen, pero el cuarto puesto es un resultado muy discreto para alguien que partió desde la quinta plaza de la parrilla y que aspira a luchar por el campeonato del mundo.
Montoya fue uno de los damnificados por el paso del 'ciclón Alonso', pero no el peor parado. El colombiano fue el único de los cuatro pilotos adelantados por el español en la pista que logró acabar la carrera. Ni Raikkonen ni los Williams de Nico Rosberg y Mark Webber vieron la bandera a cuadros. Tanto ellos como Montoya quedaron en evidencia al ser superados por Alonso en otra salida sublime del asturiano.
La maniobra tuvo de todo. El líder del Mundial salió como un tiro tras ponerse el semáforo en verde y, de un plumazo, adelantó a cuatro pilotos. A los McLaren los superó por el centro de la pista y a los Williams, por el exterior. Llevaba más gasolina en su monoplaza que todos ellos, pero para el español no hay nada imposible. Posee un talento innato para conducir monoplazas y domina la máquina a la perfección. Su segundo puesto en Malasia lo confirma como el favorito para conquistar el Mundial también en 2006.
El arranque de la temporada guarda muchas similitudes con el inicio de 2005. A estas alturas del año pasado, Alonso y Fisichella ya habían ganado una carrera cada uno y el español era líder destacado del Mundial. Es evidente que Renault sigue siendo el mejor equipo. Sus monoplazas son los más rápidos y, sobre todo, los más fiables en carrera. Nada que ver con los problemas que padecen McLaren y Williams. Fuente: elmundo.es |