En la primera fase, de quince minutos, los coches rodarán sin limitaciones de gasolina y los cinco peores tiempos quedarán eliminados, ocupando los puestos del 16 al 20 en la formación de salida. La segunda fase se disputará entre las 13:20 horas y las 13:35, también con libertad para la carga de gasolina y al final de la misma los cinco coches más lentos ocuparán los puestos del 11 al 15 en la parrilla.
Los diez coches restantes, tras otros cinco minutos de pausa, ya con la gasolina con la que deberán empezar la carrera, dispondrán de veinte minutos de 13:40 a 14:00) para ocupar los diez primeros puestos de la formación de salida. Este sistema trifásico permitirá que los coches más lentos no estorben a los que a la postre se disputarán las primeras filas de la parrilla, pero puede provocar situaciones polémicas y accidentes innecesarios antes de la carrera. De hecho, la cronometrada se convertirá en una carrera en sí misma.
También para la próxima temporada, a pesar de la oposición de varios equipos, volverán los cambios de neumáticos, que habían sido prohibidos en la temporada que acaba de finalizar con la intención de reducir costes. El Consejo Mundial de la FIA, que se reunirá el próximo miércoles en Roma, será la encargada de ratificar, mediante una votación, las propuestas de la comisión.
Para la temporada 2007 se introducirá un nuevo alerón trasero estudiado por la FIA, que en realidad son dos alerones situados tras las ruedas traseras, más anchas y lisas, dejando la zona central del coche libre de turbulencias, para evitar los problemas actuales que dejan sin apoyo aerodinámico a los alerones delanteros de los coches que siguen muy de cerca a otro competidor.
Con ésta zona central libre de turbulencias se espera que se puedan facilitar los adelantamientos, y para su entrada en vigor se espera que los directores técnicos de los equipos den su aprobación, tras un detallado estudio de los mismos.