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Parece que ya es inevitable ocultar por más tiempo la realidad y es que los insistentes rumores sobre el acuerdo entre el Banco Santander y Ferrari, acuerdo que al parecer ya ha tenido su firma hace casi un año
El circuito de Monza será el escenario elegido para la comunicación oficial, donde estará Emilio Botín, presidente del banco Santander y cántabro obstinado, con un punto de mecenas de Fernando Alonso, al que quiere ver ataviado de rojo Ferrari lo más pronto posible. De esa persistencia, el empresario español ha sacado un acuerdo con la Scuderia y un compromiso por parte de los italianos para ver cumplido su sueño de ver, por vez primera en la historia —y con el permiso del fantástico Marc Gené, probador desde hace varios años—, a un piloto español luciendo en el pecho de su mono un escudo giallo con el caballo rampante. El Banco Santander, que ya acompañó en su aventura maclareniana a Alonso con fe ciega, apostó, después del sinsabor de un año trabado y polémico, por abrir un nuevo camino en la F1, una senda que permitiera el fichaje del asturiano, con el que Botín ya mantiene una estrecha relación merced a su patrocinio personal con las Becas Universia, de las que Alonso es miembro honorífico. Botín, cuya puesta en escena en las parrillas de la F1 cada vez ha sido más habitual, ha servido de estilete para abrir el corazón de Ferrari a Fernando, que, pese a que tuvo un pasado algo controvertido con ciertos cruces de declaraciones en los que se enfangó con Jean Todt, últimamente se ha dejado querer. Italia, además, lo aclama como sucesor de un Kimi Raikkonen al que ya en la escudería italiana casi lo han descartado para continuar (a la espera de lo que suceda con la evolución física del lesionado Massa). Parece que el anuncio precipitará la confirmación de Fernando Alonso como piloto de Ferrari en el 2010. |