El 4 de noviembre, el circuito de Cheste, circuito talismán para el piloto Repsol Honda, será quien decida.
“He tirado muy duro al principio porque por lo que habíamos visto en los entrenamientos, me esperaba que el nivel de adherencia de los neumáticos bajase hacia el final de la carrera. Mi plan era coger ventaja al principio y manejar la situación de la adherencia lo mejor posible”, reconoció el piloto Repsol.
Por esta razón, a lo largo de las primeras vueltas se ha mantenido a la estela de Casey Stoner, “pero cuando he comenzado a frenar más tarde con el depósito lleno estaba perdiendo estabilidad en la parte delantera, así que he disminuido un poco y ahí ha sido cuando Marco Melandri me ha adelantado”.
Pedrosa reconocía que a medida que la prueba avanzaba y el depósito de gasolina bajaba, “he comenzado a tener una mejor sensación en el frontal de la moto al frenar. Me ha sorprendido el gran ritmo al final de la carrera, porque no esperaba mantener estos tiempos por vuelta, por lo que había visto en los entrenamientos”.
Después de un año duro por culpa de los neumáticos, “debo darle las gracias a Michelin porque hemos podido subir al podio, gracias a la consistencia en el rendimiento de los neumáticos”, explicó el piloto Repsol.
“Estoy deseando que llegue Valencia, porque es una carrera en casa y me gustaría obtener un buen resultado para los fans. Espero que podamos dar otro paso adelante y estar incluso más cerca de la victoria”, avanzó Pedrosa sobre la última prueba del Mundial, en el GP de la Comunidad Valenciana, el 4 de noviembre.