 El catalán logró el triunfo en la penúltima prueba del Nacional y aprovechó la retirada de Fuster para confirmar el título Hevia peleó con Vallejo por el segundo puesto sin suerte
Dani Solá ya es campeón de España. El catalán se bajó del campeonato del mundo de rallys y ha repetido triunfo en el Nacional para el C2 de AutoLaca que prepara Piedrafita. Solá consigue así su primer título nacional, pero el coche rojo ha vuelto a demostrar que está un 'puntito' por encima de todos los demás. Lo hizo en Llanes y gracias a los problemas eléctricos de Clio de Miguel Fuster, que ha sepultado sus opciones de conseguir el título en Asturias. En la primera estación del certamen en la región, Avilés, llegó con ocho puntos de ventaja sobre Solá, y ayer, en Llanes, salió sin el título que el catalán celebró a base de sidra.
De principio a fin. Por la mañana fue el que más corrió, demostrando que lo de Ferrol -fue quinto- no había sido más que un desliz. Y es que el catalán no se bajó en todo el campeonato del podio. Cuatro 'scratchs' consecutivos y la noticia de que a Fuster se le detenía el coche después de dar dos curvas de la primera pasada por Nueva-Labra servían para dar a conocer el nombre de nuevo campeón. Frío, calculador y sin arriesgar más de lo necesario fue pasando los kilómetros hasta el último tramo.
«Veremos el tiempo que hace Vallejo», decía en el control-stop de Carmen-Torre. Aventajaba en 17 segundos al gallego y no se fiaba, aunque sabía perfectamente que había ganado. No quiso lanzar las campanas a vuelo y no lo hizo hasta que llegó a Llanes. Allí lo festejó, ya antes de subir al podio. Ganó el Nacional sin necesidad de recurrir al rally de casa, el Costa Brava, que será el próximo 21 de octubre. Otros tendrán que pelear por mejorar su clasificación, para Solá será un paseo entre amigos.
Uno de los puntos calientes del Rally Villa de Llanes parecía que iba a ser el grupo N. La pertinaz lluvia con la que se amaneció, unido a algunas zonas con niebla, especialmente en Nueva-Labra, parecía que podría llevar a un nuevo triunfo de un Mitsubishi, como ocurriese en Ferrol hace quince días.
No fue así. Fombona pinchó y perdió el control del coche doblando el puente trasero en el tercer tramo, mientras que Colldecarrera pinchaba en la segunda pasada por Nueva-Labra. El primero era el principal candidato a ponerle las cosas difíciles a los Super1600, pero el gijonés se quedó sin opciones con ese pinchazo, incluso para ganar el grupo N. Penalizó con veinte segundos para poder arreglar la avería, lo que al final le costaría el segundo puesto del grupo N, que cayó en manos del líder del certamen, Rantur.
El gallego tuvo que claudicar, un rally más, a la regularidad de Pedro Burgo. La victoria del piloto de Cafés Candelas deja el título del grupo N para Cataluña, donde los pilotos de allí tendrán mucho que decir.
El poleso, muy fuerte Alberto Hevia sacó petróleo de su Peugeot 206 Super1600. El poleso se volvió a subir al podio, incluso inquietó a Sergio Vallejo en la lucha por la segunda plaza, pero después de adelantar al de Meira en la primera pasada por La Tornería no pudo aguantar el empuje de Vallejo, que a medida que se acerca al final de temporada va consiguiendo mejores resultados con su Renault Clio. Los tres últimos tramos fueron un monólogo suyo, con Dani Solá pensando en la victoria y 'Berti' en subirse una vez más al podio. Rantur y Burgo parecía que tenían definidas sus posiciones y Rueda era el único que podía subir una posición en la clasificación, pero sus ruedas de seco no fueron suficiente para superar a las mixtas de Burgo.
Marcelino Hevia no tuvo suerte. Una vez más se le atragantó el primer tramo. Un toque, sonidos raros... El de Pola de Laviana volvió a meterse entre los diez primeros a pesar de problemas y más problemas, pero acabó el rally antes de tiempo con una salida de carretera en el sexto tramo, que tuvo que ser neutralizado. Fue la cara negativa de un rally en el que Solá se coronó, Vallejo y Hevia le secundaron en el podio, Burgo y Rantur dejaron en suspenso la general del grupo N, mientras Fuster se lamentaba de su mala suerte en Asturias. Todos tendrán una nueva oportunidad en el Costa Brava. |